Introducción a los CFD

Los Contratos por diferencias ("CFD" por sus siglas en inglés) son un producto desarrollado para permitir a los clientes disfrutar de todas las ventajas de tomar posiciones en acciones, índices, divisas o materias primas sin necesidad de adquirir físicamente el instrumento subyacente. El cliente se adhiere a un contrato de CFD al precio vigente en ese momento. La diferencia entre dicho precio y el precio vigente al cierre de la posición se compensa en efectivo, lo que ha dado lugar al nombre de Contrato por diferencia ("Contract for Difference") o CFD.

Por favor, tenga en cuenta que los clientes que operan con CFD pueden perder todo su capital. Le rogamos que sea consciente de los riesgos que esto conlleva.

En los CFD un cliente puede comprar ("ir en largo") y cerrar después la posición mediante venta. También puede el cliente vender ("ir en corto") y cerrar la posición más adelante mediante compra. Vender a un precio superior/inferior al valor de compra dará lugar a la correspondiente ganancia/pérdida.

Los CFD han adquirido una mayor popularidad en los últimos años y pensamos que se están convirtiendo en el modo preferido de negociar en los mercados financieros.

Los CFD funcionan así: en lugar de adquirir 1.000 acciones de Microsoft a un intermediario, el cliente puede comprar 1.000 CFD sobre acciones de Microsoft en la plataforma de negociación Plus500. Si la cotización de las acciones Microsoft aumentase 5 $, el cliente obtendría un beneficio de 5.000 $, igual que si hubiese adquirido las acciones físicas que se negocian en el mercado bursátil.

Plus500 ofrece CFD sin comisiones de correduría y con márgenes muy atractivos. Otras de las ventajas son la ausencia de comisiones bursátiles y de tasas de timbre. Con todo ello, quedan eliminadas muchas de las desventajas de negociar con las acciones subyacentes en la bolsa. También se evitan los costes y retrasos inherentes a la entrega física de las acciones y a su registro, así como las comisiones de agente por su tenencia o custodia. El otro beneficio fundamental de negociar con CFD es que el consumidor puede operar sobre márgenes mediante el apalancamiento. Negociar CFD significa que el cliente puede operar con una cartera de acciones, índices o materias primas sin tener que inmovilizar elevadas sumas de capital. Usando el ejemplo precedente, a un cliente que adquiera acciones valoradas en 50.000 $ solamente se le pedirá un margen inicial de 1.000 $ por la cartera equivalente de CFD.

Todos los derechos financieros, como puedan ser los dividendos, se compensarán directamente a la cuenta del titular de los CFD. No obstante, el titular de un CFD sobre acciones no gozará de los derechos de voto a los que sí son acreedores los titulares de acciones.

Toda la información relativa a nuestra Política de ejecución de órdenes se encuentra disponible en este enlace.